Voy a hacer un breve salto hacia adelante en la crónica del viaje por Perú. Desde el miércoles me encuentro nuevamente en Miraflores, en el mismo hostel donde me alojé al llegar, cuatro semanas atrás. Ayer, organizado por la gente del hostel, hice la Ruta del Pisco en Lima, con guía y totalmente gratis, los pisco sour que se consuman corren a cuenta de cada uno, por supuesto.
Primera parada.
El bar del Hotel Maury, el lugar donde nació el pisco sour. Se encuentra en el Jr de la Unión a tres cuadras de la Plaza de Armas. El bar es más pequeño que lo que puede imaginarse, los pisos de baldosones y las paredes y techo forrados en madera oscura, le dan un aire cálido y sensual.
Y un detalle que me llamó la atención: en el lugar está permitido fumar, cuando en todo Perú la prohibición de fumar en lugares públicos se respeta sin excusas.

Segunda parada.
El bar del Hotel Bolívar. Caminamos dos cuadras alejándonos de la Plaza de Armas, para llegar a la Plaza San Martín. Allí, de cara al monumento, está el Hotel Bolívar; su bar aún es el punto de encuentro de buena parte de la bohemia limeña y lugar de reunión de políticos y funcionarios del gobierno.
Si el pisco sour de el Maury fue el primero, el del Bolívar es considerado el mejor, aunque para mi gusto tiene un gusto ácido un tanto fuerte. Aquí hay que pedir el Catedral, se sirve en un copón enorme y se toma fácil, pero pega y mucho.
Pero tomar un pisco sour aquí tiene un sabor especial: éste es el bar que frecuentan Vargas Llosa y García Márquez cuando están en Lima.


Tercera parada.
Llegamos al final, a la Lima auténtica, caminamos una cuadra desde el Hotel Bolívar y llegamos a la Bodega Queirolo. El lugar es el típico bodegón bohemio, pero bohemio de verdad, no esos lugares prefabricados especialmente armados para atraer al turismo, en el lugar casi no había gringos. Las paredes cubiertas de graffitis nos cuentan las historias de la gente que pasa por el lugar
El pisco del Queirolo es distinto a los anteriores, se sirve directamente en el vaso, con hielo y limón exprimido. Tomamos nuestra última ronda, piqueamos jamón con queso, y regresamos al hostel.




